Doce Tribus
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Articulos de 2015

Digno de emular

El Gobierno Británico dijo:

Es un insulto para padres decentes y normales sugerir que no pueden distinguir entre disciplinar y violencia criminal, o decir que normalmente una lleva a la otra.

"Government Responses to Reports from the Committee”, Session 2005-06, paras. 82, 85, 86: HL 104, HC 850 (printed January 23, 2006). Further"

El Gobierno Británico defiende la libertad y responsabilidad de los padres

El Gobierno cree que, dentro de los límites establecidos por la ley, el uso del castigo físico es una cuestión de decisión de los padres. Es un insulto para padres decentes y normales sugerir que no pueden distinguir entre la disciplina y violencia criminal, o decir que normalmente una lleva a la otra.

El gobierno protege la libertad y responsabilidad de los padres de escoger lo que crean que sea mejor para sus propias familias. No obstante, la violencia criminal o abuso jamás será tolerado: los adultos que se pasen de la raya deben de ser tratados por los tribunales.

El artículo 37ª requiere que “ningún  niño este sujeto a tortura u otro trato o castigo cruel, degradante o inhumano. Ninguna disposición obliga al estado a criminalizar padres o cuidadores responsables y amorosos por actos que tienen efectos físicos o mentales relativamente leves y transitorios.

El fuerte siempre tiene la razón

 

El lobo y el cordero

el-lobo-y-el-cordero

Un Corderillo sediento bebía en un arroyuelo. Llegó en esto un lobo en ayunas, buscando pendencias y atraído por el hambre.

-¿Cómo te atreves a enturbiarme el agua? - dijo malhumorado al corderillo-. Castigaré tu temeridad.

–No se irrite Vuestra Majestad - contestó el cordero, considere que estoy bebiendo en esta corriente veinte pasos más abajo, y mal puedo enturbiarle el agua.

–Me la enturbias, gritó el feroz animal; y me consta que el año pasado hablaste mal de mí.

--¿Cómo había de hablar mal, si no había nacido? No estoy destetado todavía.

–Si no eras tú, sería tu hermano.

–No tengo hermanos, señor.

–Pues sería alguno de los tuyos, porque me tenéis mala voluntad todos vosotros, vuestros pastores y vuestros perros. Lo sé de buena tinta y tengo que vengarme.

Dicho esto, el Lobo coge al cordero, se lo lleva al fondo de sus bosques y se lo come, sin más

 

Cada día se hace más evidente que los niños de Las Doce Tribus en Alemania fueron arrebatados de sus padres por las convicciones religiosas de estos. Este asunto no tiene nada que ver con abuso infantil o una situación de peligro eminente de la integridad física o psicológica de los niños. Esta cuestión quedó zanjada cuando los médicos y psicólogos examinaron a los niños el mismo día de la infame redada del 5 de septiembre de 2013 y no encontraron ningún atisbo de abuso físico o psicológico en ninguno de ellos.

"ninguna anormalidad fue encontrada en los niños, ni física, ni psicológica, dijo el Jefe del Condado (Rössle), en respuesta a la pregunta de nuestro periódico"

Con el mismo resultado los niños habían sido examinados un año antes. Tampoco se observó nada cuando siete años antes de la redada del 05/09/2013, los niños fueron examinados por el psicólogo y Jefe del Jugendamt (Departamento de la juventud), Alfred Kanth. Durante siete años los funcionarios del Jugendamt visitaron nuestra escuela frecuentemente y siempre emitieron entusiastas informes sobre el bienestar de los niños. Toda esta información está bien documentada y ha sido entregada en los juzgados desde el comienzo de las acciones en contra de la comunidad. Pero, por alguna razón, no se les ha ocurrido pensar que mientras los funcionarios del gobierno emitían estos informes tan favorables, los mismos niños estaban recibiendo las mismas nalgadas de sus amorosos padres.

 

el-fuerte-siempre-tiene-la-razonLo que se entiende por daño en una sociedad democrática con un sistema jurídico justo es la evidencia del daño en alguien específico. Pero, obviamente, este no es el patrón seguido por los juzgados de familia y el Jugendamt en esta parte de Alemania, ya que ninguna evidencia de daño fue encontrada en ninguno de los 40 niños raptados por el gobierno alemán, ni en el día de la redada ni en ninguna otra ocasión. El único daño físico y psicológico es el que se lleva produciendo ininterrumpidamente sobre los niños y sus padres de la comunidad de las Doce Tribus por parte de las autoridades alemanas desde el 5 de septiembre de 2013.

El problema que tienen los funcionarios Bávaros es que los padres dan nalgadas a sus hijos de acuerdo a la manera amorosa descrita en la Biblia, tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento. A los funcionarios del estado alemán no les gustan las creencias de los padres. Recientemente un fiscal de Donauworth declaró en una presentación en la corte criminal en contra de uno de los padres, “Esta madre, de hecho, cría a su hijo de acuerdo a sus creencias”. Estas declaraciones hacen evidente que el fiscal de menores quiere criminalizar las creencias de los padres.

El estado de Bavaria ha robado estos niños, arrancándolos cruelmente de sus padres, traumatizándolos, e ignorando la clara evidencia de los informes médicos y psicológicos de ese día. Ha declarado públicamente que lo que verdaderamente les molesta es la existencia de una sociedad paralela a la que califican de “sub-cultura”.

 

el-fuerte-siempre-tiene-la-razon2Traducción

(“In diesem Fall…vorenthalten werden.”)

 

“En este caso, el daño va más allá del maltrato: Debemos recordar que los niños están completamente aislados de la vida normal de nuestra sociedad y privados de muchas oportunidades”

 

 

(Cita del Director del juzgado Helmut Beyschlag in Augsburger (Alemania) el 5 September 2013)

 

 

La Alemania de después de la Segunda Guerra Mundial se promociona a sí misma como una república constitucional pluralista. El pluralismo promueve el libre mercado de ideas y creencias. Estas ideas y creencias están protegidas por una constitución legítima. Si estas ideas y creencias producen resultados positivos el país avanza.

el-fuerte-siempre-tiene-la-razon3Traducción

[Subtítulo] “Good Klosterzimmern near Deiningen: Aqui vive la comunidad religiosa, las Doce Tribus.

[Bajo el subtítulo] “La escuela de la comunidad de fe de las Doce Tribus en Bavaria, pasa tiempos de incertidumbre: Los cristianos originales tienen problemas para encontrar maestros cualificados…

 

[Texto] “…Cada cuatro a seis semanas empleados de la oficina de la juventud visitan la granja. Vemos niños felices, bien educados, muy unidos a sus padres”, dice Kanth. “No tenemos razones para apartarlos de sus familias

Alemania tiene una ley en contra de las nalgadas. Pero la evidencia en los niños de las Doce Tribus no sostiene la teoría que hay detrás de esta ley. El estado está actuando en contra de la evidencia flagrante de la ausencia de daño en los niños y quiere forzar exámenes psicológicos en estos niños traumatizados que han estado sujetos a adoctrinamiento en contra de las creencias y estilo de vida de sus padres durante 20 largos meses. Estos niños aman la vida que tenían junto a sus padres antes de la redada. El propósito de estas evaluaciones psicológicas es utilizar a los niños como elementos de prueba en contra de sus padres y explotar su vulnerabilidad para producir evidencias que justifiquen la funesta incursión en esta comunidad religiosa.

Es un plan sistemático para destruir las comunidades de las Doce Tribus en Alemania. Es una forma muy efectiva de genocidido[1] el quitar los niños de toda una comunidad, que ha demostrado ser una cultura alternativa, viable y real que produce niños felices y seguros con una educación ejemplar.

el-fuerte-siempre-tiene-la-razon4Esperamos que el pueblo alemán despierte a lo que está realmente ocurriendo en su medio y levante su voz en contra de esta atrocidad. Alemania necesita una tremenda reforma de su sistema judicial, controles legislativos y balance para el todopoderoso Jugendamt. Está claro para cualquiera que conozca la verdadera libertad permitida en una república constitucional, que hay una corrupción profunda en la manera que opera este sistema. Nuestras Doce Tribus viven libremente y son respetadas en otros diez países del mundo. Tan solo Alemania permite que sus funcionarios separen a niños de sus padres cuando no existen pruebas de peligro sino todo lo contrario.

Solo en Alemania se persigue a la gente por sus creencias sin ninguna evidencia de criminalidad. No hay protección para nadie que quiera adoptar un estilo de vida alternativo fuera de la corriente principal. Todo el mundo sabe que si en Alemania te pasas de la raya, el gobierno vendrá y te quitará los hijos. La historia de Alemania, de la que desesperadamente quieren desvincularse, sirve como recordatorio del cambio radical que debe llevarse a cabo en el corazón del pueblo alemán.

 

1. Genocidio es utilizado aquí por una de sus definiciones de acuerdo a la Convención de la Prevención y Castigo del Crimen de Genocidio. Artículo 2: “d) genocidio es imponer medidas para prevenir nacimientos en un grupo”, y “e) transferir niños a la fuerza de un grupo a otro”, de este modo, con respecto a las Doce Tribus en Alemania, logrando “c) Deliberadamente infligir a un grupo condiciones de vida calculadas para llevar a cabo su destrucción física completa o en parte”, por no hablar de la segunda parte de “b) causar serios daños corporales o mentales a miembros de un grupo”. [atrás]
Activismo Anti-Secta contra Sociología de la Religión. ¿Una cuestión de opinión?
Continúa la controversia sobre las Doce Tribus
por Erich Mayer

MUNICH, 02/12/2015 (FOREF Europa) - El 5 de septiembre 2013, las autoridades alemanas se apoderaron de 42 niños de una Comunidad de las Doce Tribus en Klosterzimmern, cerca de la ciudad bávara de Nördlingen. 100 policías y 60 asistentes sociales ejecutaron laredadamuy de mañana y se llevaron a los niños por la fuerza. Destaca la participación en este caso de una activista anti-secta: Sabine Riede, directora gerente de Sekten-Info NRW; la cual estuvo involucrada directamente en la preparación de la redada contra la comunidad. Ella también escribió el prefacio de la historia apóstata de Robert Pleyer, "Satanás nunca duerme"(2014). FOREF Europa analizó sus alegaciones y las contrasta con las declaraciones de Susan Palmer, titulada en sociología y experta en las "Doce Tribus", recogidas en su "Actualización sobre la redada de los niños de las Doce Tribus en Alemania", escrita en enero de 2014 en el lugar de los hechos, la Comunidad en Klosterzimmern.

1. NATURALEZA DE LA ACCIÓN

Riede se jacta de la redada policial que arrebatóa más de 40 niños de sus padres: "Es la mayor acción de este tipo en la historia de la República Federal de Alemania. La toma en custodia estaba bien preparada ...” Palmer por otro lado afirma que" Esta incursión fue motivada por las alegaciones de abuso físico. Pero cuando los médicos examinaron a los niños, no encontraron ninguna evidencia ".

2. NIÑOS EN PELIGRO COMO ARGUMENTO?

Riede afirma que "El peligro que corrían los niños era tan grande según la opinión de las autoridades que la interferencia en la custodia de los padres era inevitable."

Palmer afirma: "Normalmente, cuando se sospecha de abuso, el Jugendamt (Departamento Juvenil) es requerido por ley a enviar asistentes sociales a trabajar con cada familia individual para ayudarles a resolver los problemas. Sólo en casos extremos el Estado se apodera de los niños. En este caso, no hubo ninguna advertencia. Esta acción de emergencia se justificó por una preocupación expresada de que la "secta" huiría ".

El médico local Dr. Mainka, que examinó a los 42 niños tomados bajo custodia en el día de la redada, escribió: "En todos los 42 niños / jóvenes examinados médicamente no se hallaron alteraciones de la piel o lesiones típicas de abuso. Tampoco había indicativos de maltrato psicológico de menores; la relación padre-hijo en cada caso estaba intacta en el marco del examen ".

Los informes del psicólogo escolar, Dr. Stapf, que durante años ha confirmado la salud y el bienestar de todos los niños que visitó, corroboran el testimonio del Dr. Mainka., afirmando que "nunca hubo ninguna indicación de abuso."

3. ¿ACTUANDO POR EL BIEN DEL NIÑO?

Riede dice: "El emplazamiento de los niños en familias de acogida y “hogares” era para contribuir al crecimiento de estos niños y niñas en amor, confianza y entendimiento a pesar de su separación de sus padres."

Palmer anota, "Los padres informan que muchos de los niños exiliados no se encuentran bien. Algunos están en conventos, otros en centros de acogida para adolescentes delincuentes. Dos niños, uno diabético y otro que se cayó por una escalera, fueron trasladados urgentemente al hospital. Pero un joven de diecisiete años que se rompió la muñeca no ha recibido atención médica. Algunos parecen traumatizados por la separación que sufren de sus padres y familiares, y preguntan constantemente si pueden ver a un hermano o hermana queridos. "

Algunos niños fueron alojados en instituciones para jóvenes problemáticos y delincuentes y son tratados como criminales, están clausurados tras puertas cerradas y con muy poca libertad de movimientos. Otros fueron entregados a padres adoptivos totalmente controlados por el Jugendamt con el fin de desacreditar, derribar, separar y destruir la relación entre los hijos y sus padres en estas familias, la cual, según el informe del Dr. Mainka era "muy fuerte" en el día de la redada.

4. "EVIDENCIA" No fidedigna...
Riede afirma "la vida en las Doce Tribus es de control total de los miembros en todos los aspectos", y descalifica lo que ella determina que son las creencias y las normas de la comunidad.

Palmer declara, "Me parece bastante lamentable que la decisión tan seria de conceder la custodia de los niños de las Doce Tribus al estado o a los padres biológicos tenga que estar basada en los escritos de los "expertos en sectas" como (...) Sabine Riede de Sekten-Info Nordrhein-Westfalen. Después de haber leído [sus] escritos sobre las Doce Tribus puedo decir con confianza que muestran la ignorancia [de los expertos en sectas], su enfoque descuidado e irresponsable en cuanto a investigación socio-científica y una visión parcial y estereotipada "anti-secta” cargada de ideología subjetiva sobre las llamadas 'Sekten'. "
5. ... PERO EL FIN JUSTIFICA LOS MEDIOS
En su introducción a "Satanás nunca duerme", Riede critica el liderazgo de las Doce Tribus y simpatiza con el apóstata Robert Pleyer, diciendo que "tuvo que esperar seis años antes de obtener permiso para casarse." El hecho es que la chica con la que se casó tenía 13 años (!) cuando a él le empezó a gustar siendo su maestro. Los padres de ella están llenos de pesar por haber consentido a su matrimonio cuando ella tenía 19. Pleyer era abusivo y la llevó a sufrir episodios psiquiátricos que nunca había experimentado antes de casarse con él.


Publicar verdades a medias y proyectar simples patrones de víctima / ofensor se ha convertido en un método establecido por los "expertos en sectas" con el fin de mantener y reforzar una imagen dudosa de las minorías religiosas. Así, Riede llena de elogios a Robert Pleyer diciendo que es "digno de mi admiración" por haber escrito un libro difamando a la comunidad, dado que iba perfectamente con su agenda pre-determinada contra las Doce Tribus. Ella misma fue a la juez del Tribunal de Familia (Familiengericht), alegando la necesidad de una orden de registro, suministrando información no fidedigna a los tribunales para hacer valer su propio "poder sobre las espaldas (traseros?) de los niños indefensos" (su cargo contra miembros de las Doce Tribus). Instrumentalizando a la policía y el Jugendamt, Riede se entrometió en la relación entre padres e hijos.

Palmer señala que el "Jugendamt se remonta a la Segunda Guerra Mundial, cuando se creó para proporcionar ayuda a los huérfanos de guerra. Este órgano consultivo de expertos existe sólo en Alemania, y tiene el estatus de un consejo de custodios o tutores. Es independiente y autónomo, y ​​su poder es superior incluso al de la policía. El Jugendamt puede entrar en el domicilio de una familia basándose en una denuncia anónima y puede tomar a un niño bajo custodia, aún sin una orden judicial. Esto conduce a menudo a medidas preventivas y después rebuscar pruebas con el fin de obtener la aprobación judicial post hoc por allanamientos arbitrarios. Reclamaciones relativas a la Jugendamt se han puesto en conocimiento del Parlamento Europeo y del Tribunal Europeo de Derechos Humanos – y muchos han alegado que sus empleados defienden sus propios intereses burocráticos y las normas culturales de la política social alemana".

Entonces ¿Queda justificada la intervención brutal del Jugendamt en el caso de las Doce Tribus? Mientras, el mismo apóstata Robert Pleyer hace hincapié en que la educación en la comunidad no se basa únicamente en el castigo, sino que va acompañada de atención amorosa y comunicación. El 17 de noviembre 2014, Pleyer dio una entrevista en t-onlíne, donde literalmente dijo: "En general, los miembros de las Doce Tribus están muy preocupados por la educación de los niños, y sus estructuras sociales son muy seguras. Hay estabilidad para los niños. La gente habla mucho con sus hijos. Tomarse tiempo para ellos y poder verdaderamente girar sus corazones hacia sus hijos es de alta prioridad. Así, a pesar del castigo, se pone más en ellos que si no te importaran tus hijos. La forma en que las Doce tribus educan a sus hijos crea más armonía y paz "[1]

6. UN CASO FABRICADO

Algunos de estos niños que fueron puestos bajo custodia estatal han alcanzado la mayoría de edad y han podido regresar a su casa. Otros, que eran suficientemente mayores como para escapar, es lo que han hecho y han vuelto a casa. Dieciséis niños permanecen bajo el control del Estado y son tratados como prisioneros en confinamiento. Cuando sus padres les visitan cada palabra es sometida a escrutinio con el fin de romper los lazos familiares. Los tribunales y el Jugendamt (Departamento Juvenil) están actuando repetidamente contra la legislación alemana. Las acciones judiciales iniciados por los padres de la comunidad están aún en curso.

"Es que no pueden admitir que cometieron un error", dijo un padre. " Están tratando de construir un caso contra nosotros, invitando a apóstatas y expertos en sectas como testigos."

La libertad de religión y de creencia está recogida en las Constituciones de Baviera y Alemania, así como en la Declaración Universal de Derechos Humanos y otros documentos internacionales que Alemania ha ratificado, así como los derechos de los padres y los niños a la integridad familiar. Sin embargo, en la experiencia de la comunidad de las Doce Tribus en Alemania, sus derechos y libertades inalienables están siendo subyugados por la influyente agenda de los auto proclamados 'expertos en sectas' afiliados al FECRIS. Consecuentemente, los resultados académicos de estudios llevados a cabo por sociólogos relativas a las creencias, las prácticas, y las características sociales de la comunidad, son reducidos a un mero asunto de opinión.

¿Volverán a sus padres los 16 niños en custodia estatal? ¿Concederá Alemania libertad de fe a un grupo minoritario que no está de acuerdo con la decadencia moral en la sociedad y las escuelas públicas y quiere ofrecer una alternativa a sus hijos?

Sabine Riede es una "experta en sectas" que lleva una política deliberada de no hablar con los miembros de los grupos a los que condena. Ella obtiene su información de apóstatas y artículos de prensa. Riede es la directora gerente de Sekten-Info NRW, que es uno de los miembros fundadores alemanes de la polémica organización europea anti-secta FECRIS (Federación Europea de Centros de Investigación e Información) que une a 25 grupos anti-secta.

Susan Palmer, Ph. D., es una socióloga de religión canadiense que ha investigado ampliamente a las Doce Tribus desde 1988. Actualmente trabaja como investigadora en la Universidad de McGill en Montreal y ha sido profesora asociada en la Universidad de Concordia. Se le reconoce entre los académicos como la principal experta en las Doce Tribus y ha entrevistado a su fundador en 1994. Ha asistido a servicios religiosos y eventos comunitarios significativos y ha pasado incontables horas investigando numerosas comunidades de las Doce Tribus en todo el mundo, entrevistando a miembros fundadores y jóvenes por igual. Es co-autora de un libro de próxima publicación titulado “Asalto a Sión: Redadas gubernamentales contra comunidades religiosas alternativas", publicado por Oxford University Press (2015).

1. Original quote in German: „An sich machen sich die Mitglieder der Zwölf Stämme viele Gedanken um Kindererziehung und ihre sozialen Strukturen sind sehr sicher. Die Kinder haben dort einen Halt. Es wird viel mit ihnen geredet. Sich für sie Zeit zu nehmen, sich ihnen zuzuwenden hat eine hohe Priorität. Da vermittelt man ihnen trotz Züchtigung mehr, als wenn sie einem egal sind. So wie die Zwölf Stämme ihre Kinder erziehen, bleibt mehr Harmonie erhalten, mehr Ruhe.“ Cf. http://www.t-online.de/eltern/familie/id_71795852/-zwoelf-staemme-aussteiger-packt-aus-so-brutal-ist-die-sekte-.html. [atrás]
La Educación de Nuestros Hijos en la Comunidad de Las Doce Tribus

Introducción

En las Comunidades de las Doce Tribus educamos a los niños en nuestros hogares, y no están siendo privados de la educación a la que tienen derecho. Es una tarea que llevamos a cabo desde hace más de cuarenta años y en este tiempo hemos desarrollado los medios para ello. Creemos que al amparo de la Constitución Española tenemos el derecho de educar a nuestros hijos de acuerdo con nuestras convicciones morales y religiosas. También reconocemos el derecho de las autoridades a saber que nuestros hijos están siendo educados.

PROGRAMA DE EDUCACIÓN

A. Horarios.

Aunque tenemos un horario, éste es flexible. Entendemos que la educación se desarrolla durante todo el día, todos los días de nuestra vida, desde temprano en la mañana hasta la hora de acostarse; si bien, tenemos un horario estrictamente académico que toma lugar en las mañanas y las tardes seis horas diarias cinco días a la semana (de lunes a viernes) durante todo el año (52 semanas al año). Pueden cancelarse ocasionalmente algunas de las clases para asistir a eventos sociales como bodas u otros festivales de la comunidad. El mayor esfuerzo en el progreso académico se realiza entre los meses de octubre a junio. En los meses de verano nos enfocamos más en actividades en el exterior como acampadas, natación, senderismo, etc., pero mantenemos una actividad académica para evitar el retroceso típico de las tradicionales vacaciones de verano. Guardamos el Shabat, (sábado) desde la puesta del sol del viernes hasta el anochecer del sábado. Por lo tanto el viernes es el día de preparación donde todos nos esforzamos en cocinar, limpiar, acabar proyectos, preparar canciones y danzas, etc., para entrar el viernes por la tarde en un verdadero descanso. En este día la educación se enfoca en las artes y la música.

B. Evaluaciones.

El progreso de cada niño-a se evalúa primeramente en base a la relación con sus maestros, compañeros y amigos. Académicamente se controla sus avances periódicamente para determinar lo que el niño/a esta asimilando. Aproximadamente cada quince días hay una reunión de padres y maestros para comentar el desarrollo de cada niño/a. Nuestras clases varían entre uno hasta seis alumnos por maestro.

Aunque la ley obliga a la educación entre los seis y dieciséis años tenemos programas de educación fuera de estas edades. Durante los primeros cinco años de la vida del niño/a, estos son preparados para recibir la educación académica. Cuando llegan a la edad de seis años los niños han aprendido a estar atentos y receptivos. Con un buen fundamento y aprovechando la curiosidad natural y el deseo inherente de aprender del niño/a, estos pueden entre las edades de seis a dieciséis años alcanzar holgadamente los objetivos de la educación obligatoria. No hay fracaso escolar en la comunidad. A todos se les anima para dar el máximo que puedan. Cada uno tiene valor ante sí mismo y para los demás siendo quien es sin ninguna pretensión. Cada uno progresa a su ritmo, unos florecen antes en un área y otros en otra, pero todos van a cumplir su objetivo si avanzan de acuerdo a sus habilidades y necesidades individuales. Nos interesa que todos alcancen su meta en la educación académica, sin competitividad.

C. Asistencia

La asistencia a clase es obligatoria y también la puntualidad. Padres y maestros están en constante comunicación para resolver cualquier problema de asistencia o falta de puntualidad. La educación de nuestros hijos requiere un esfuerzo conjunto entre padres y maestros que está basado en la comunicación y confianza mutua.

D. Desarrollo y ejecución del programa.

En la Comunidad hay miembros dedicados a escribir currículo y libros de texto para los alumnos. Se emplean los libros de la educación oficial como guía para la confección de los nuestros. Vemos muy necesario que el material que utilicen nuestros hijos esté relacionado con nuestro estilo de vida. Este tipo de material no está disponible fuera de la comunidad y tenemos que hacerlo. Se pasan incontables horas en la adaptación del material oficial, en revisiones y mejoras. Todavía estamos en un estado de desarrollo y seguiremos así siempre, buscando mejorar según adquirimos entendimiento del propósito de Dios para nosotros.

E. Medios

No somos una escuela y no tenemos un edificio dedicado a este propósito. No ofrecemos educación a nadie a parte de los niños y adultos que viven en la Comunidad. Somos miembros de una Comunidad Internacional con una herencia cultural, creencias, costumbres, modales, historia y leyes en común. Somos un grupo organizado de individuos unidos compartiendo una misma creencia religiosa. Somos una Comunidad, vivimos juntos y compartimos todas las cosas, incluyendo la educación de nuestros hijos, pero no somos una escuela. La enseñanza se hace en habitaciones habilitadas para este uso dentro de nuestros hogares. Los padres asumimos toda la responsabilidad de la educación de nuestros hijos en cada Comunidad.

F. Currículo.

Nuestros hijos aprenden Lengua española, matemáticas, ciencias naturales, historia, geografía, música y arte. El inglés es muy importante para nosotros ya que es el idioma común en las comunidades de las doce tribus por todo el mundo, por tanto a partir de los trece años la enseñanza es bilingüe.

El aspecto espiritual es primordial en la enseñanza de nuestros hijos.

LAS PROFUNDAS CONVICCIONES RELIGIOSAS QUE COMPARTIMOS

Nuestros hijos son nuestro futuro. No solo tenemos un gran deseo de que se desarrollen al máximo de su potencial, sino que para nosotros esto es un mandato divino y un derecho inalienable del niño, por tanto, como padres, asumimos toda responsabilidad para llevarlo a cabo. El sentido común enseña que es normal que los padres quieran que sus hijos les sigan. La comunidad apoya a cada padre a llevar a cabo esta responsabilidad de educar a sus hijos. Queremos que nuestros hijos sean capaces de pensar claramente, comunicarse efectivamente, juzgarse a sí mismos y juzgar todos los asuntos de la vida de acuerdo a un criterio justo. Queremos que se desarrollen a su pleno potencial en todos los aspectos de su persona: mental, físico, espiritual, emocional y social. Están siendo educados para desempeñar funciones y desarrollar el "nuevo orden social" en el que viven y también a funcionar dentro de la sociedad, por esto no solo se les enseñan las leyes de Dios, sino también cuáles son sus derechos, privilegios y responsabilidades como ciudadanos dentro de la sociedad donde viven y a entender el funcionamiento de la sociedad y del gobierno de la nación española. Queremos preservar y estimular en ellos el deseo innato de aprender para que nunca dejen de crecer en entendimiento y sabiduría. Queremos que sean responsables de sus pensamientos y obras, hombres y mujeres de recursos, capaces de escuchar y aprender de los demás, ser creativos y ejercitar su imaginación. Queremos que sean seres humanos despiertos capaces de adaptarse a cualquier circunstancia en la que se encuentren. Nuestra filosofía de educación está completamente integrada dentro de nuestras creencias religiosas, por lo tanto hablar de educación es hablar de creencias religiosas y su libre ejercicio. Creemos que la Biblia es la Palabra de Dios y que esta debe ser el fundamento sobre el que edificar nuestras vidas. No nos estamos inventando nada nuevo, vivimos como vivían los primeros discípulos (Hechos 2:44). Jesús dijo que no hay mayor amor que dar la vida por tus amigos y esto es lo que hacemos unos por otros diariamente. Todo nuestro trabajo y esfuerzo es puesto al servicio de nuestros hermanos y hermanas en la comunidad. Pensamos que esto es el Reino del que el Mesías hablaba y es la característica que nos diferencia de la sociedad establecida donde cada uno vive principalmente para sí mismo. Llevamos más de cuarenta años viviendo de esta manera y estamos experimentando que es posible. Sabemos que si todos los hombres vivieran así se acabarían todos los problemas que el mundo sufre y nuestra creencia es que así será un día. Estamos convencidos que esta forma de vida, que nosotros experimentamos hoy, es la esperanza para la tierra. La alianza del matrimonio, el respeto de los hijos hacia los padres, la unidad familiar son valores muy importantes para nosotros.

 

Queremos establecer algo nuevo sobre la faz de la tierra. ¿Cómo podemos levantar esta nueva cultura si se nos fuerza a seguir la forma ya establecida? ¿Quién puede decir que no va a producir un mejor resultado para la humanidad?

Enseñar a nuestros hijos a ser respetuosos y amorosos unos con otros y con todos, es la piedra fundamental de nuestra educación. Buscar la unidad y la paz con los demás es básico en nuestra vida. La violencia no tiene lugar en nuestro medio.

Creemos también que nuestro Maestro Yahshua (Jesús) es la única esperanza de salvación para la humanidad, y es Él a quien seguimos. Como pueblo, convencidos de corazón y por motivo de conciencia hemos escogido vivir de acuerdo a su Palabra y su Camino. No podemos apartarnos de esto. No hay esperanza en ningún otro lugar y creemos esto con todo nuestro corazón.

CONCLUSIÓN

Nos apoyamos en la garantía de un país libre con una Constitución que protege el derecho de los padres a educar a sus hijos de acuerdo a su fe y a su conciencia. Queremos dejar claro que tomamos toda la responsabilidad en la educación de nuestros hijos y proclamamos nuestro derecho fundamental e inalienable a hacerlo así. Como padres creemos y hacemos lo que es mejor para nuestros hijos. Nuestro motivo es equiparles con fundación espiritual, intelectual, social y moral para que escojan su camino cuando lleguen a ser adultos.

 

Declaración Acerca De Las Acusaciones De Trabajo Infantil En Las Comunidades De Las Doce Tribus

No hay nada que produzca mayor satisfacción en un niño que saber que sus padres están contentos con él. Y no hay vínculo más sólido que el que se crea entre los padres y sus hijos cuando estos les enseñan algo. No hay nada más precioso para un hijo que poder pasar tiempo junto a sus padres realizando alguna tarea. Por esto aprovechamos en lo posible el precioso tiempo que queda después de su actividad escolar. La disipación del tiempo en diversiones vacías conducen al niño a estar insatisfecho y una mala conducta, mientras estar junto a sus padres les vincula a ellos y les protege de la veleidad adolescente y de los peligros de la presión de pares.

El término trabajo infantil es un término utilizado para denotar el empleo de menores en trabajos que interfieren con su educación o ponen en peligro su salud. Esto es lo que ha inspirado las leyes que protegen a los niños de ser explotados. Pero no es el caso de muchos niños cuyas vidas incluyen algún tipo de trabajo o tarea en el ámbito familiar.

Decir que todo trabajo que un niño haga es un abuso infantil es negar uno de los pilares fundamentales de la educación que es criar niños para que lleguen a ser adultos responsables que contribuyan al desarrollo de nuestra nación.

Desde siempre y en todas las culturas los niños han ayudado a sus padres a trabajar en los campos, en el negocio familiar o en el hogar tan pronto como podían llevar a cabo alguna tarea. De hecho, las vacaciones de verano en las escuelas tienen su origen en la necesidad que los padres tenían de que sus hijos les ayudaran en las labores del campo durante el tiempo de la cosecha.

Cuando creamos nuestras industrias artesanales o escogemos vivir en granjas pensamos en el futuro y el bienestar de nuestros hijos. Es decir, las actividades que establecemos están pensadas para complementar y mejorar su educación. Así, a nuestros hijos les encanta ir a la huerta, ordeñar la cabra o dar de comer a los animales o realizar otras muchas tareas que les están formando para ser hombres y mujeres de recursos.

 

Redada en la Comunidad en Klosterzimmern. Relato de un testigo ocular.

Septiembre 5, 2013, Yom Teruah (El día del despertar) 

6 a.m. jueves por la mañana del 5 de septiembre. Alrededor de 100 policías y 25 vehículos entraron en nuestra propiedad seguidos por otros tantos asistentes sociales, guiados por el jefe de los servicios sociales. Tan pronto como entraron, se repartieron estratégicamente por toda la propiedad. Como era Shabbat, Yom Teruah (Rosh HaShannah), el primero de los diez días de Yom Kippur (Día de La Expiación), no nos reuníamos hasta las 8 de la mañana. Todavía estábamos en la cama, excepto algunos que estaban ordeñando las vacas. Es difícil de creer que no sabían que el mejor día para apresarnos era uno de los grandes días santos de la tradición judía.

Nos despertamos con el ruido de los vehículos y de los policías hablando alrededor de nuestras casas. A algunos, los policías nos sorprendieron al entrar en nuestros dormitorios, vistiéndonos apresuradamente, mientras desesperados llamábamos a amigos y a nuestro abogado. Fuimos concentrados en nuestro salón por muchos policías fuertemente armados y los funcionarios de los servicios sociales. Uno de los asistentes sociales nos leyó la decisión del juzgado, que la custodia de todos los niños de los padres de la Comunidad de las Doce Tribus en Klosterzimmern menores de 18 años fue parcialmente quitada (con respecto residencia, cuidado médico, educación, y relaciones) y dada a los servicios sociales, y que debíamos dejarles ir inmediatamente, o si no, utilizarían la fKlosterzimmern Raiduerza.

Se nos preguntaron nuestros nombres y los nombres de nuestros hijos; que no estábamos seguros de que deberíamos de dar, ya que todo parecía un increíble ataque en contra de los derechos humanos. El jefe de policía nos pidió entonces entregarles a todos nuestros hijos y jóvenes, incluyendo una joven visitante. Como dudamos, vimos a los asistentes sociales ponerse sus guantes negros y supimos que estaban preparados para arrebatarnos a los niños si no cooperábamos.

Pasaron por nuestra memoria escenas de la última redada en octubre de 2002. Alguien dijo: “¡esperad un minuto, vamos a orar por nuestros hijos! Así que decidimos orar por ellos y los enviamos con los asistentes sociales, para evitarles la violencia de ser arrancados a la fuerza de nuestro lado. A las madres lactantes se les permitió acompañar a los bebes.

Después de que se llevaran a los niños se nos pidió que nos hiciéramos fotografías individuales sosteniendo un rótulo con un número de identificación diferente para cada uno. Les ofrecimos identificarnos con nuestros documentos de identidad, en los cual no estaban interesados. El jefe de policía y SS “Staatsschutz” nos amenazó diciendo que si no accedíamos a hacernos las fotografías, recibiríamos duras multas y seriamos encarcelados. En fila india fuimos llamados a entrar en una habitación uno a uno y tomarnos las fotografías sujetando el número, al igual que criminales. El número fue posteriormente registrado en su lista. Me sentía como si estuviera experimentando el mismo trato del que había leído durante mi juventud en los informes acerca de los judíos en los tiempos de los nazis. Tenía el sentimiento de que si hubieran podido nos hubieran llevado directamente  a un campo de concentración.

Cuando comenzamos a despertar de nuestra conmoción, nos dimos cuenta que nuestros hijos se habían ido y que los habíamos dejado marchar, sin realmente haber sido informados de nuestros derechos legales y que tampoco se nos había permitido nuestra defensa legal. Nos dirigimos a los policías y funcionarios diciéndoles que lo que estaba pasando no parecía legal, y que queríamos ver a nuestros hijos, saber dónde los estaban llevando, ver un abogado, y que se nos entregaran los document6os legales del procedimiento. Simplemente nos dijeron que era legal y que no había nada que podíamos hacer, y trataron de calmarnos diciendo que pronto sabríamos donde están los niños y podríamos comunicar con ellos. No nos permitieron salir de la habitación.

Ahora, tres días después, sabemos que nos mintieron. Después de muchas investigaciones, la mayoría de los padres no saben dónde están sus hijos (entre 3 y 17 años). A los niños mayores les proveímos de dinero y teléfonos y prometieron llamarnos. No lo han hecho, obviamente se les ha impedido hacerlo por la fuerza. Los abogados que les han sido asignados no saben dónde están ni tampoco tienen ninguna información de contacto.

No hemos visto ningún documento oficial a parte de un papel dirigido  “ a los padreKlosterzimmern Raids de los menores de la Comunidad de Las Doce Tribus en Klosterzimmern”- sin nombres, solo con una información genérica de que “nuestra” (¿la de quién?) custodia nos había sido quitada y que podríamos obtener información en un número de teléfono de los servicios sociales. En todos los números de teléfono a los que llamamos se nos dijo “que no se les estaba permitido darnos ninguna información”.

Más tarde supimos que un abogado y algunos otros amigos habían tratado de venir a ayudarnos durante la redada y que no se les permitió acceder a nuestra propiedad. Cuando por fin se nos dieron algunos documentos legales del procedimiento, tras la severa exigencia de un abogado, era el viernes por la tarde. Todas las oficinas cerraron el fin de semana. Los abogados asignados a los niños acababan de recibir la documentación del procedimiento, algunos están todavía de vacaciones y los que han intentado obtener información no han podido encontrar nada.

Así tenemos que esperar hasta el lunes, apenas pudiendo dormir, comer, o pensar con claridad, sufriendo sin saber dónde están nuestros hijos. Supuestamente todo esto se ha hecho por la preocupación por el bienestar de nuestros hijos y para asegurarse que se protegen sus derechos. Los que parecen tan concernidos por nuestros hijos, como el jefe de los servicios sociales y el jefe del condado se han marchado de vacaciones por dos semanas. El juez que firmó la orden está demasiado ocupado para hablar con nosotros.

Así no hay ninguna institución legal a la que recurrir acerca de la injusticia que sentimos que está sucediendo. No tenemos a quien ir excepto al Juez Justo que un día juzgará de acuerdo a las obras de cada uno (Juan 5:28-29). Sabemos que nuestro Redentor vive y es nuestra única esperanza y nuestro abogado. Creemos que todo esto que ha sucedido tiene propósito y que nuestro sufrimiento no será en vano, sino que esperamos que esto no solo nos despierte a nosotros sino a muchos otros. La gente de Europa, especialmente la nación alemana, ha sufrido durante toda su historia bajo el temor de la pesada opresión de los poderes político y religioso. Nuestra esperanza es que nuestra liberación, cuando llegue, de esperanza a la gente que hay Uno que juzga con justicia.

Annette Schüle

(Madre de seis hijos que ha perdido un hijo e trece años en la redada)

¿Por qué no preguntas a las víctimas?

Si quieres conocer la verdadera historia….¿Por qué no preguntar a las víctimas?

Crecí en la Comunidad de las Doce Tribus. No nací aquí, pero vine cuando tenía solo un año. Cuando el estado de Vermont autorizó la redada en nuestra comunidad tenía cuatro años.  Fui llevado junto con otros 111 niños y nuestros padres, quienes insistieron en acompañarnos, a un gran gimnasio donde estuvimos retenidos hasta que el juez dictaminara que había indicios de abuso. Después seriamos examinados por asistentes sociales, médicos, psiquiatras, quienes decidirían que estábamos siendo víctimas de abuso, lo que daría lugar a que fuéramos apartados de nuestros padres y dados a quien sabe quién. Tal vez hubiera sido uno de los que habla la siguiente cita de la Universidad de Princeton:

“Todos los niños se desarrollan mejor cuando viven en familias estables, seguras, que se ocupan de alimentarlos y criarlos bien, sin embargo, demasiados niños no tienen esta base fundamental. Cada año millones de niños sufren abuso o negligencia. Cerca de 300.000 niños son sacados de sus hogares por el estado y dados a otras familias o instituciones. Para muchos de los niños estos lugares no son un refugio seguro, sino que andan a la deriva de un lugar a otro, faltándoles el cuidado, en espera de encontrar una familia para siempre”.

Me he imaginado ese escenario “andado a la deriva de un lugar a otro faltándoles el cuidado en espera de encontrar una familia para siempre”. Lo he imaginado en vez de experimentarlo porque, en nuestro caso, hubo un juez que seguía considerando su deber de defender la Constitución de los Estados Unidos como su deber público y obligación moral.

Oh, los horrores que he escuchado de los que han crecido en tal ambiente. Demasiados para enumerarlos, aunque si alguien quiere saber la verdad  no es difícil de averiguarla.

Afortunadamente  me quedé con los padres que Dios me había dado. Digo afortunadamente, consciente de lo afortunado que he sido de haber crecido en una familia “estable, segura, que se ocupó de alimentarme y criarme bien”. Sé que muchas no lo son y no lo digo con arrogancia, sino con profundo agradecimiento que me hace llorar cuando pienso en ello. Puedo mirar hacia atrás, a mi vida, como si fuera una película o lo que las películas solían ser, una escena conmovedora. Ese soy yo, con mi pelo rizado. Estoy sujetando una escoba que, por su tamaño,  parece que podría tirarme al suelo. El mango se eleva por encima de mí con su gran tamaño, mis brazos firmes para controlarla. La pila de viruta y polvo a mis pies es impresionante, colocada en un círculo que se estrecha según barro el perímetro. La meta está cerca y mi impaciente sonrisa lo muestra. Tengo tres años y acabo de aprender a barrer el suelo.

El hombre que está a mi lado es mi padre. Ha estado de pie, inclinándose sobre mí desde hace una hora. Estoy seguro que le duele la espalda, aunque nunca me lo diría. Con una sonrisa genuina y orgullosa se endereza para buscar el recogedor. Mientras hecho la suciedad dentro del recogedor que mi padre sostiene, sé que he aprendido a barrer. Nunca se me olvidará como barrer un suelo. Solo tenía tres años, pero ya sabía hacer algo. Esto me daba valor y dignidad. No importa donde fuera o con quien estuviera siempre mi presencia era bienvenida porque podía ayudar barriendo el suelo.

Aunque hubiese sido llevado aquel día, nunca hubiera olvidado la lección ¿Me habría dado alguien una escoba? ¿Hubiera sabido alguien de lo que era capaz? ¿Le hubiera importado a alguien? Si hubieran visto lo que sabía hacer, ¿Hubieran estado orgullosos de mí?, Si lo hubieran estado ¿Qué derecho tendrían a estarlo? ¿Se preguntarían quien me enseño?

Este pequeño ejemplo es uno entre miles. Creo que no me hubiera acordado sino fuera porque un día en una obra estaba observando a tres trabajadores. Eran trabajadores temporales contratados para limpiar la obra. Me di cuenta que actuaban de una manera un poco extraña. Dejé de trabajar para observarlos más atentamente. Quería saber a qué se debía lo que estaba percibiendo y no tardé mucho en darme cuenta. Cada uno tenía una escoba que empujaba sobre el suelo, pero no recogían la suciedad. Su esfuerzo no era más que un gasto de tiempo y dinero para el contratista. Al principio pensé que eran vagos, dando por hecho que hombres adultos sabrían como barrer un suelo. Me dirigí a ellos para decirles que si no hacían un buen trabajo les despedirían. Su mirada me hizo darme cuenta de lo que les pasaba, no sabían barrer. Les enseñe lo que mi padre me había enseñado y se quedaron contentos de haber aprendido. Volví a mi trabajo y empecé a preguntarme quien me había enseñado a mí. Al principio pensé que había aprendido solo, pero después me acorde…

Aquí estoy otra vez, ahora tengo siete años. Estoy sonriendo y puedes ver el diente que me falta, parece que estoy orgulloso de mi nueva imagen. Es verano y mis codos y rodillas están adornadas con las usuales marcas de raspones y costras que parecen no sanar antes de ser renovadas por la última caída, golpe o percance en general. Recuerdo bien este tiempo de mi vida. Es más que nada un torbellino de recuerdos, una feliz nube de gozo, que parece que solo experimentas de niño. Los pegajosos y calurosos días de verano, cuando podías quemar la energía con kilómetros de correr, nadar y una multitud de tareas que no parecían trabajo, seguidos por el frio del otoño cuando el aprendizaje académico se reanudaba a pleno ritmo. Intercalados están los grandes recuerdos que jamás podré olvidar y los que se han convertido en historias que contar una y otra vez.

Aquí estoy, trabajando con mi padre, todavía con siete años. Es verano y de alguna manera se las ha arreglado para que le acompañe al trabajo ese día. Este es el mayor de los privilegios para mí y no lo echaría a perder por nada del mundo. En el centro, Boston parece un hervidero, con el tráfico, el ruido de bocinas y sirenas y de gente entrando y saliendo de los edificios que conforman el centro. Es en uno de estos que estamos trabajando. Tiene veinticinco pisos. Parece que se va a volcar cuando miro hacia arriba desde la base. Me gusta subirme a los ascensores, después se lo contaré a mi hermano. Me gustan las paredes brillantes. Los trabajadores de las muchas oficinas son amables conmigo y me dan cosas que me gustan. Es mediodía, puede que empiece a mostrar señales de cansancio pero queda mucho que hacer. Estamos en el pasillo esperando el ascensor. Necesitamos algunos suministros de la ferretería. Mi pequeña mano desaparece dentro de la mano de mi padre que me sujeta con firmeza. La otra comienza a explorar lo que hay alrededor hasta encontrar lo que parece un dispensador de jabón. Tiro fuerte de la palanca. En vez del líquido jabonoso, una penetrante alarma corta el aire y el impactante flash blanquiazul agrede mis ojos. Nunca había visto o escuchado algo así. Miré a mi padre. Su mirada paso de sobresalto a horror, al darse cuenta que soy la causa de tan asombrosa interrupción. Trató de volver la alarma a su posición normal, pero fue en vano, lo hecho, hecho está. Solo queda esperar las consecuencias. Los trabajadores comienzan a salir uno por uno, bajando por las escaleras en vez del ascensor. Sus ordenadores se cerraron automáticamente y horas de trabajo de cientos de empleados se perdieron. La evacuación era obligatoria. La gravedad de la situación me hizo caer en un estado de adormecimiento. El peso sobre mis hombros era como toneladas de piedras que debía cargar. Después de todo, era mi culpa. Los camiones de bomberos comenzaron a llegar en masa, precedidos por miríadas de policías y seguidos de muchas ambulancias. Vi la cinta amarilla que se extendía a lo largo de tres manzanas, cerrando esta sección de la ciudad hasta nuevo aviso. Miré a mi padre buscando alivio. Lo que vi me confirmó que lo que había hecho era muy serio. Quería desaparecer. Quería poder despertarme y decir que había sido un mal sueño. Quería disfrutar de ver tantos camiones de bomberos. Me sentía tan mal. ¿Cómo podría pagar las consecuencias de un hecho tan terrible? Cuando llegamos a casa mi madre se dio cuenta de la expresión en la mirada mi padre. Su respuesta a la pregunta habitual, “qué tal?”, fue,  “ el peor día de mi vida”. Oh, ¡que castigo merecía! Este sería el azote de azotes. Mis padres nos daban unos azotes cuando hacíamos lo que sabíamos que estaba mal o cuando desobedecíamos, pero esto, oh, esto…merecía cualquier cosa.

Por el tono de voz de mi padre pude darme cuenta que estaba equivocado. Calmada y amorosamente, sin pizca de enfado o decepción, me dijo: “Te voy a dar unos azotes porque sabes que tienes que preguntar antes de tocar algo que no sabes lo que es”. Apenas podía creerlo. Estaba siendo castigado por el hecho y no por las consecuencias. Siempre amaré y respetaré a mi padre por esto. Más tarde me llevo al dueño del edificio y al jefe de bomberos a pedir disculpas. Con los azotes que recibí y su perdón mi culpa había sido absuelta. Podía seguir viviendo sin ninguna vergüenza por lo que había hecho. Había sido perdonado.

En los últimos años de adolescencia había aprendido más que la mayoría de los chicos de mi edad. En verano no solo se me había permitido trabajar, sino que se había requerido mi presencia y esto me gustaba. Pero este día iba a ser diferente. Había hecho un comentario que a mi madre no le había gustado nada. Parecía como si mi trabajo estuviere en peligro. No entendía porque estaba tan alterada. Todo lo que había dicho era algo como: “No voy a hacer trabajo de mujeres”. Había llamado a “ayudar en la cocina”, trabajo de mujeres, y ahora mi madre estaba furiosa. Habló con mi padre por largo tiempo. Después me llamaron. Mi padre le dijo que hablara. Ella me dijo: “a la gente como tú se les llama machistas chovinistas. Si es así como ves el trabajo que hacemos, algún día maltratarás a tu esposa. No voy a tolerarlo, hoy me vas a ayudar”. Estoy muy contento que me dijo esto y que mis padres lo llevaron a cabo. Si no les hubiera importado lo suficiente como para educarme hubiera llegado a ser lo que ella dijo. Por el contrario, respeto a mi esposa, la amo como es y además se cocinar y me gusta.

Esto es solo algo del honor que debo a mis padres por la maravillosa educación que recibí. Solía darlo por hecho, pero ahora sé que es un don precioso que no muchos reciben. Ahora tengo tres hijos y quiero educarlos de la misma manera. No quiero odiarlos ignorando su desobediencia; tampoco quiero odiarlos  abusando de ellos. Me fueron dados por Dios, y el derecho, responsabilidad y privilegio de educarlos es mío y solo mío. Cualquiera que quiera interferir en esto estaría poniéndose por encima del Creador. ¿Existe algún mal mayor?

Para terminar, si nuestra comunidad es de verdad culpable de abuso de menores, habéis escuchado de una de las “victimas”

Shemuel